Los Premios "Spondylus" a la creatividad en Comunicación se tomaron el escenario de la Casa de la Música el viernes 12 de junio. Este evento, preparado por los estdiantes de la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Hemisferios, se había hecho esperar por demasiado tiempo.
Luego de meses de preparación, el día por fin había llegado. A las 7 y media de la noche las luces se ponían en posición hasta llegar a iluminar a Belén Escudero y Esteban Cajiao (los presentadores de la primera parte del evento). Tras bastidores, la emoción y adrenalina recorrían el cuerpo de los presentadores de categoría, de los cantantes y los organizadores.
Yo debía esperar hasta la llegada de la segunda parte para poder, junto con Felipe Sáenz, tomar la posta de presentación del evento. Los nervios me acechaban y se me hacía un tanto difícil pensar que en pocos momentos debía salir al escenario. En minutos precios a mi presentación, vi por una pequeña ventana del cuarto de sonido que el teatro estaba casi lleno, por otro lado, me tranquilizaba saber que una luz opacaba la vista al público.
La emoción del público y de todos los estudiantes se veía notablemnte tensada cada momento que los ganadores se iban a anunciar.Todas las categorías estaban llenas de creatividad y, quienes participaron en ellas, llenos de espectativas.
Por los corredores de los camerinos de la Casa de la Música, se escuchaban los comentarios de los organizadores, y correteaban también unos cuantos niños, puesto que en el teatro pequeño había una presentación de la Academia de Música "Taqui".
No puedo negar que logré distraer un poco mis nervios al conversar con uno de los profesores de los niños. Pero esto no duraría mucho, en menos tiempo del que pensé ya era hora de salir al escenario. Junto a Felipe, nos pusimos alado de la puerta de entrada y esperamos que Exteban y Belén anuncien que ya podíamos salir.
Al principio, estaba un poco nerviosa, pero luego los nervios se desvanecieron. Era emocionante anunciar la llegada de los presentadores de categoría, agradecer a los asupiciantes, y hacer que el público se sienta familiarizado con el vento que estábamos presentando.
Al final del evento, una emotiva sorpresa estaba a punto de introducirse: las autoridades y profesores de la Universidad recibieron un agradecimiento por su colaboración con los estudiantes, la facultad y el evento.
Las sonrisas no tardaron en dibujarse en los rostros de Gonza, Moni, María Graciela, Alejandro, Iván Rodrigo, Daniel, Mario, etc.
Fue una experiencia fascinante ver de cerca el avance de este evento, que se seguro seguirá realizándose en la Universidad. Días antes de la premiación me veía reflejada en la placa del premio del Doctor Daniel López (decano de la Facultad de Comunicación), esta decía: "Gracias por enseñarnos a soñar". La inscripción era tan cierta, un sueño se convirtió en realidad gracias al trabajo, esfuerzo y constancia que nos caracteriza a los estudiantes de Comunicación de la "U".
miércoles, 17 de junio de 2009
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