viernes, 1 de octubre de 2010

El 30S, desde afuera.

Por Ma. José Eguiguren

A las 11:00 de la mañana de ayer (9:00 de la mañana de Ecuador) me enteré de todo lo que estaba sucediendo. Después de múltiples intentos (todos vanos) de acceder a los sitios web de los medios de comunicación del país (El Comercio, El Hoy, El Universo,Ecuavisa,Ecuadorinmediato,etc) , pude enterarme poco a poco de lo que sucedía solamente vía Twitter y Facebook. Todo estaba colapsado (inclusive los “likes” en Facebook y las solicitudes de amistad para los diarios y medios de comunicación estaban bloqueados).
Sucede que ver todo esto desde afuera (estoy en Montevideo, Uruguay) me resultó sumamente doloroso. Ya pasó un par de horas y siento algo extraño. Es como si me hubieran desinflado los ánimos, como si a la Tricolor le hubieran puesto alguna especie de ácido que hizo que sus colores se corroan lentamente; y, encima, esto larga un olor repugnante. No he parado de preguntarme ¿hasta dónde llegará todo esto? Espero que no más lejos de lo que ya llegó.

Les dejo un pequeño “resumen” de lo acaecido el jueves 30 de septiembre de 2010) ,un “mosaico” de hechos que lastimaron al país; y siguen haciéndolo:

-El Presidente de la República va al Regimiento #1 de la Policía Nacional a “dialogar” con los policías sublevados…INTENTO FALLIDO.
-Correa “secuestrado” en el Hospital de la Policía Nacional en la Av. Mariana de Jesús en Quito. ¿Salida?...INTENTO FALLIDO (Más de nueve horas tuvo que esperar para por fin salir).
-Suspensión de actividades (laborales y estudiantiles).
-Saqueos, asaltos, violencia.
-Balacera en las afueras del Hospital de la Policía.
-Periodistas, camarógrafos y fotógrafos heridos, agredidos.
-Señal cerrada para todos los canales, excepto ECTV.
-Marchas a favor y en contra del Presidente de la República.
-Cierre de fronteras.
-Reunión de la UNASUR.
-Intervención de organismos internacionales (ONU, OEA)
-Cinco muertos.
-193 heridos.
-Dimisión del cargo por parte del Comandante General de la Policía.
-La Plaza de Independencia llena de militares.

[…]
Tal vez si sigo escribiendo todos los hechos la lista se vuelva interminable. Pero hay algo que debemos rescatar; voy a resumirlo así: Violencia.
Violencia hacia las personas, violencia hacia la libertad de expresión, violencia hacia la integridad del pueblo ecuatoriano (osea, 14 millones de individuos).
No creo que sea el momento propicio para encontrar culpables y señalar con el dedo a tal o cual personaje. Pero sí es el momento indicado para analizar lo sucedido y aprender a no olvidar, a no volver a tropezar con la misma piedra. Ayer el pueblo ecuatoriano perdió la cordura, se descontroló por completo. Y no con esto digo que los miembros de la Policía Nacional y FFAA que participaron de la revuelta sean “brutos”; pero a lo que sí voy es a que no entiendo desde cuándo entendimos que la democracia se defiende a balazos y que “darse todos contra todos” es la mejor escapatoria cuando solamente empeora las cosas. Leía los tweets de una periodista, aterrada por el sonido de las balas y escondida en un baño de la morgue de la Policía. Se me hacía la piel de gallina. Toda la población estaba aterrada, y ese terror estaba disfrazado de enlace nacional, como pretendiendo “amortiguar” los golpes y el dolor.

Me indigna ver los titulares de los diarios de hoy, viernes 1 de octubre de 2010:

“Militares acordonan la presidencia de la República tras rebelión policial” *
“Ecuador amanece en relativa calma y con Palacio Presidencial resguardado”*
“El Gobierno anuncia castigo para los insubordinados” *
“Correa vivió las once horas más intensas de su gobierno” *
“Iglesia ecuatoriana hace un llamado al diálogo tras sublevación policial” *
“SIP condena intento de desestabilización y pide respeto a libertad de prensa” *
“Familiares de policía fallecido piden atención para su esposa e hijo” *
“Correa libre, agradeció respaldo y acusó a Gutiérrez” *
“Denuncian agresiones y censura a los medios durante la sublevación en Ecuador” *


*Titulares tomados de los sitios web de El Hoy, El Comercio, El Universo, El telégrafo y El expreso.

Parecen titulares dignos de una nación que está en guerra. Algunos amigos me decían cosas como “Quito está hecho un caos, que buena época elegiste para estar lejos”. Pero no puedo negar que ayer, más que nunca, quise estar allá. Tal vez, aunque sea, para morirme de iras…pero DE CERCA. Revolvimos todo ayer. No le tengo ni un poco de fe a “lavarnos las manos” avergonzándonos y mandando todo al diablo. Creo firmemente en el diálogo como solución a todo conflicto, y creo también que es el momento para hacer un llamado a la población y hacerle saber que la violencia no nos lleva a ningún lado. Duele ver como el país se desmorona, pero duele aun más saber que todavía no tenemos las agallas para dejar de golpearnos entre nosotros y empezar a actuar como país. Se nos va el tiempo buscando culpables, y las soluciones a los problemas añejándose en un rincón que ,por lo visto, sigue lejos del Ecuador; pero no por causas ajenas a nosotros, sino por voluntad propia.

1 comentario:

  1. Acabo de leer, ahora sí con tiempo, y encontré una periodista de opinión intentando ser lo más objetiva posible. Una lucha entre lo que debes hacer como comunicadora social y lo que haces como persona y ecuatoriana. Me gustó ver que mantienes cierto equilibrio entre el ser objetivo y el criterio personal. Pero sin duda lo que más me gustó es que lo hayas escrito. Nunca dejes de hacerlo, siempre vas a tenerme para leerte.

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